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quarta-feira, 26 de abril de 2017

Romanceiro Gitano (Romancero Gitano) – trecho

(Romance da lua, lua)

A lua veio à forja
com sua anquinha de nardos.
O menino a olha, olha.
O menino está olhando-a.

Lá no espaço comovido
a lua move seus braços
e exibe, lúbrica e pura,
seus seios de duro estanho.

- Foge lua, lua, lua.
Se chegassem os gitanos,
com teu coração fariam
anéis brancos e colares.

- Menino, deixa que dance.
Quando os gitanos chegarem,
te acharão sobre a bigorna
com os olhinhos fechados.

- Foge lua, lua, lua,
que já ouço seus cavalos.
- Menino, deixa-me, não pises
minha brancura engomada.

O ginete se acercava
tocando o tambor do chão.
Dentro da forja o menino
tem os olhos fechados.

Vinham pelo oliveiral
os gitanos, bronze e sonho.
As cabeças levantadas
e os olhos semicerrados.

Como canta ali o bufo,
ai, como canta na árvore.
Pelo céu a lua segue
de mãos dadas com um menino.

Lá dentro da forja choram,
dando gritos, os gitanos.
O ar a vela, vela.
O ar a está velando.


Romance de la luna, luna

La luna vino a la fragua
con su polizón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
— Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
— Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
— Huye, luna, luna, luna,
que ya siento los caballos.
— Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.


Fonte: Poemas de Grandes Poetas
in Romanceiro Gitano (Romancero Gitano de Federico Garcia Lorca ) traduzido (trecho) para português. Publicado em 26 de janeiro de 2012, em Citações Selecionadas.

sexta-feira, 14 de abril de 2017

Avec le temps (Léo Ferré 1916-1993)



Fonte: Youtube.com https://www.youtube.com/watch?v=aiXcUTTLud4

Avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
on oublie le visage et l'on oublie la voix
le cœur, quand ça bat plus, c'est pas la peine d'aller
chercher plus loin, faut laisser faire et c'est très bien

avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
l'autre qu'on adorait, qu'on cherchait sous la pluie
l'autre qu'on devinait au détour d'un regard
entre les mots, entre les lignes et sous le fard
d'un serment maquillé qui s'en va faire sa nuit
avec le temps tout s'évanouit

avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
mêm' les plus chouett's souv'nirs ça t'as un' de ces gueules
à la gal'rie j'farfouille dans les rayons d'la mort
le samedi soir quand la tendresse s'en va tout' seule

avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
l'autre à qui l'on croyait pour un rhume, pour un rien
l'autre à qui l'on donnait du vent et des bijoux
pour qui l'on eût vendu son âme pour quelques sous
devant quoi l'on s'traînait comme traînent les chiens
avec le temps, va, tout va bien

avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
on oublie les passions et l'on oublie les voix
qui vous disaient tout bas les mots des pauvres gens
ne rentre pas trop tard, surtout ne prends pas froid

avec le temps...
avec le temps, va, tout s'en va
et l'on se sent blanchi comme un cheval fourbu
et l'on se sent glacé dans un lit de hasard
et l'on se sent tout seul peut-être mais peinard
et l'on se sent floué par les années perdues-
alors vraiment
avec le temps on n'aime plus


Con el tiempo

Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va
Se olvida el rostro y se olvida la voz
Cuando el corazón ya no late,no vale la pena ir a buscar más lejos
Hay que dejar las cosas como son y están muy bien

Con el tiempo...
con el tiempo todo se va
El otro,al que se adoraba,al que se buscaba bajo la lluvia...
El otro,al que se adivinaba a la vuelta de una mirada,
entre palabras, entre líneas y entre polvos
de una promesa maquillada, que se va...
Con el tiempo todo se aleja

Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va,todo se va,
aun los más bellos recuerdos tienen pinta de cosa de trapería
en los estantes de la muerte
el sábado por la noche cuando la ternura se va completamente sola.

Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va
El otro al que se le daban viento y joyas,
por quien se hubiera vendido el alma por unos céntimos
Ante el que se arrastraba como se arrastran los perros
Con el tiempo se va, todo va bien

Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va
Se olvidan las pasiones y se olvidan las voces
que deían bajito con palbras de la gente pobre:
“No vuelvas tarde.sobre todo no cojas frio”.

Con el tiempo...
Con el tiempo todo se va,
y uno se siente encanecido como un caballo agotado.
Y uno se siente catalogado al azar
Y uno se siente muy sólo quizá, pero tranquilo
Y uno se siente ridículo por los días perdidos...
Entonces, de verdad,
con el tiempo, ya no se ama

Fonte: Blogue "poemasemfrances.blogspot.pt"

terça-feira, 11 de abril de 2017

Ce que disent les hirondelles (Theophile Gautier - 1811-1872)

Déjà plus d’une feuille sèche
Parsème les gazons jaunis;
Soir et matin, la brise est fraîche,
Hélas! les beaux jours sont finis!

On voit s’ouvrir les fleurs que garde
Le jardin, pour dernier trésor;
Le dahlia met sa cocarde
Et le souci sa toque d’or

La pluie au bassin fait des bulles,
Les hirondelles sur le toit
Tiennent des conciliabules:
Voici l’hiver, voici le froid!

Elles s’assemblent par centaines,
Se concertant pour le départ.
L’une dit: ‘Oh! que dans Athènes
Il fait bon sur le vieux rempart!

‘Tous les ans j’y vais et je niche
Aux métopes du Parthénon.
Mon nid bouche dans la corniche
Le trou d’un boulet de canon.’

L’autre: ‘J’ai ma petite chambre
A Smyrne, au plafond d’un café.
Les Hadjis comptent leurs grains d’ambre
Sur le seuil, d’un rayon chauffé.

J’entre et je sors, accoutumée
Aux blondes vapeurs des chibouchs,
Et parmi des flots de fumée
Je rase turbans et tarbouchs.’

Celle-ci: ‘J’habite un triglyphe
Au fronton d’un temple, à Balbeck.
Je m’y suspens avec ma griffe
Sur mes petits au large bec.;

Celle-là: ‘Voici mon adresse:
Rhodes, palais des Chevaliers;
Chaque hiver, ma tente s’y dresse
Au chapiteau des noirs piliers.’

La cinquième: ‘Je ferai halte,
Car l’âge m’alourdit un peu,
Aux blanches terrasses de Malte
Entre l’eau bleue et le ciel bleu.’

La sixième: ‘Qu’on est à l’aise
Au Caire, en haut des minarets!
J’empâte un ornement de glaise,
Et mes quartiers d’hiver sont prêts.’

‘A la seconde cataracte,
Fait la dernière, j’ai mon nid;
J’en ai noté la place exacte,
Dans le pschent d’un roi de granit.’

Toutes: ‘Demain combien de lieues
Auront filé sous notre essaim,
Plaines brunes, pics blancs, mers bleues
Brodant d’écume leur bassin!’

Avec cris et battements d’ailes,
Sur la moulure aux bords étroits,
Ainsi jasent les hirondelles,
Voyant venir la rouille aux bois.

Je comprends tout ce qu’elles disent,
Car le poète est un oiseau;
Mais, captif, ses élans se brisent
Contre un invisible réseau!

Des ailes! des ailes! des ailes!
Comme dans le chant de Rückert,
Pour voler là-bas avec elles
Au soleil d’or, au printemps vert!


Lo que dicen las golondrinas

Aquí y allá se ven las secas hojas
sobre campos de hierba amarillenta;
desde el alba a la noche el viento es fresco,
éste es el fin del tiempo de verano.

Veo abrirse las flores que conserva
el jardín como un último tesoro:
quiere lucir la dalia su divisa,
la maravilla su dorada toca.

La lluvia en el estanque hace burbujas;
y tienen conciliábulos extraños
las golondrinas sobre los tejados:
¡Ya ha llegado el invierno con sus fríos!

Se reúnen por cientos con el fin
de llegar a un acuerdo sobre su éxodo.
Una dice: «Qué bien se está en Atenas,
viéndolo todo desde la muralla.

Todos los años voy allí y anido en
metopas del mismo Partenón.
En los frisos mi nido disimula
el hueco de una bala de cañón.»

Otra dice: «Yo tengo mi cuartito
en Esmirna, en el techo de un café;
sus granos de ámbar cuentan los hayíes
en el umbral que recalienta el sol.

Entro y salgo, avezada como estoy
a los rubios vapores de las pipas,
y entre mares humosos rozo siempre
los turbanes y feces al pasar.»

Ésta dice: «Yo habito en un triglifo,
en el frontón de un templo, allá en Baalbek;
allí me poso y me sujeto, encima
de mis crías de pico puntiagudo.»

Otra dice: «Sabed mi dirección:
Rodas, palacio de los caballeros;
cada invierno mi tienda se alza allí
en capiteles de negros pilares.»

Y la quinta: «Yo voy a descansar,
pues la edad no permite largos vuelos,
en las blancas terrazas que hay en Malta,
entre el azul del agua y el del cielo.»

La sexta: «¡Hay que ver qué bien se está
en El Cairo y sus altos minaretes!
Recubro con el barro un ornamento
y mi cuartel de invierno ya está listo.»

«Pues yo tengo mi nido», dice la última
«donde está la segunda catarata;
el exacto lugar está indicado
en el psen de un monarca de granito».

«Mañana cuántas leguas», dicen todas,
«nuestra bandada habrá dejado atrás,
pardas llanuras, picos blancos, mares
azules con bordados espumosos».

Entre tanto chillido y aleteo,
sobre estrechas cornisas de la altura,
conversan entre sí las golondrinas
viendo cómo la herrumbre invade el bosque.

Comprendo las palabras que se dicen
porque al fin el poeta es como un pájaro;
pero, ay, está cautivo, y sus impulsos
se rompen contra redes invisibles.

¡Alas quiero tener, dadme unas alas!,
como dice aquel cántico de Rückert,
para volar con ellas hacia el oro del sol,
hacia la primavera verde.

Libellés : Teophile Gautier

Fonte: Blogue "poemasemfrances.blogspot.pt"


segunda-feira, 10 de abril de 2017

Je n'ai pas oublié... (Charles Baudelaire - 1821-1867)



Fonte: Youtube.com

Je n'ai pas oublié...
Je n'ai pas oublié, voisine de la ville,
Notre blanche maison, petite mais tranquille;
Sa Pomone de plâtre et sa vieille Vénus
Dans un bosquet chétif cachant leurs membres nus,

Et le soleil, le soir, ruisselant et superbe,
Qui, derrière la vitre où se brisait sa gerbe
Semblait, grand oeil ouvert dans le ciel curieux,
Contempler nos dîners longs et silencieux,
Répandant largement ses beaux reflets de cierge
Sur la nappe frugale et les rideaux de serge.


Yo no he olvidado...
Yo no he olvidado, vecina a la ciudad,
Nuestra blanca morada, pequeña pero tranquila;
Su Pomona de yeso y su vieja Venus
En un bosquecillo insignificante ocultando sus miembros desnudos,

Y el sol, en la tarde, refulgente y soberbio,
Que, detrás del cristal en que se quebraba su gavilla,
Parecía, ojo inmenso abierto en el cielo curioso,
Contemplar vuestras cenas largas y silenciosas,
Derramando generosamente sus bellos reflejos de cirio
Sobre el mantel frugal y las cortinas de sarga.

Fonte da letra: Blogue "poemasemfrances.blogspot.pt"

quarta-feira, 1 de março de 2017

Cara al Sol

Cara al sol com la camisa nueva
Que tu bordaste rojo ayer
Me hallará la muerte si me lleva
Y no te vuelvo a ver
Formaré junto a los compañeros
Que hacen guardia sobre los luceros
Impassible el ademán
Y están presentes en nuestro afán
Si te dicen que caí,
Me fui al puesto que tengo ali
Volveran banderas victoriosas
Al paso alegre de la paz
Y traran prendidas cinco rosas
Las flechas de mi haz
Volverá reir la Primavera
Que por cielo, tierra y mar se esperán
Arriba esquadras a vencer
Que en España pienza amanecer

Fonte: Falangista Campense - post de 21Set2008

terça-feira, 28 de fevereiro de 2017

Las pausas de la vida

He fumado en las pausas de la vida
las lentas hojas de tabaco oscuro,
he cuidado mis plantas, y en la tarde
he aguardado escribiendo
aquello que se fue o lo que deseo
que en adelante llegue para así
poder perderlo todavía.
He aguardado fumando, y el tabaco
ha sido un dulce aroma, mi esperanza
de tabacos más dulces, de otras hojas
en las plantas que cuido y que deparan
una flor a mis ojos que todavía esperan.
Y cuando ya mis ojos no consigan
encontrar el camino alegre de la espera,
y cansados demanden una última pausa
para fumar en calma y recordar,
yo quisiera que entonces
mi vida hubiera dado una cosecha
apretada y hermosa,
lo mismo que la planta del tabaco,
que tal vez ya no sepa
conservar para mí el sabor que ahora tiene,
consolarme esos días.
Que mi vida suplante a ese tabaco
para poder prensarla, estando seca,
sentirla entre los dedos, llevármela a la boca.
Que el fuego la convierta en humo dulce,
en un último aroma.

Fonte: Blogue: Poemas del Alma

segunda-feira, 27 de fevereiro de 2017

Queda Prohibido

¿ Qué es lo verdaderamente importante?,
busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.
Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de falsas ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes.
Me preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira puede uno convivir,
es cada uno quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:
queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.
Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.
Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando les necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.
Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a toda la gente que me quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hacer mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
olvidar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
pensar que con su falta el mundo se termina.
Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.
Fonte: VIDA ES SUEÑO - post de 02Jan2009

domingo, 26 de fevereiro de 2017

Canción amarga

Nada turba mi ser, pero estoy triste.
Algo lento de sombra me golpea,
aunque casi detrás de esta agonía,
he tenido en mi mano las estrellas.

Debe ser la caricia de lo inútil,
la tristeza sin fin de ser poeta,
de cantar y cantar, sin que se rompa
la tragedia sin par de la existencia.

Ser y no querer ser? esa es la divisa,
la batalla que agota toda espera,
encontrarse, ya el alma moribunda,
que en el mísero cuerpo aún quedan fuerzas.

¡Perdóname, oh amor, si no te nombro!
Fuera de tu canción soy ala seca.
La muerte y yo dormimos juntamente?
Cantarte a ti, tan sólo, me despierta.

Fonte: Poemas del Alma

terça-feira, 9 de julho de 2013

Canción por la victoria de Lepanto, año 1572

Levantó la cabeça el poderoso
que tanto ódio tiene; en neutro estrago
juntó el consejo, y contra nos pensarmos
los que en él se hallaron.
"Venid, dixieron, y en el mar ondoso
hajamos de su sangre un grande lago;
deshagamos a éstos de lá gente,
y el nobre de su Cristo juntamente,
y dividiendo de ellos los despojos,
hártense en muerte sua nuestros ojos."

Vinieron de Ásia y portentoso Egito
los árabes y aleives africanos,
y los que Grecia junta mal con ellos,
con los erguidos cuellos,
con gran poder y número infinito;
y prometer osaron con sus manos
encender nuestros fines y dar muerte
a nuestra juventud con hierro fuerte,
Nuestros nińos prender y las doncellas,
y la gloria mancha y la luz dellas...

Fonte: "El Caballero de Alántara" de Jesús Sanchez Adalid, pág. 3.

sexta-feira, 26 de outubro de 2012

He andado muchos caminos

He andado muchos caminos
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares
y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra.

Y pedantones al paño
que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Mala gente que camina
y va apestando la tierra...

Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.

Nunca, si llegan a un sitio
preguntan a donde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja.

Y no conocen la prisa
ni aún en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino,
donde no hay vino, agua fresca.

Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y un día como tantos,
descansan bajo la tierra.

Fonte: Repórter das Coisas - post de29Fev2008

terça-feira, 19 de abril de 2011

Oda a las cosas

AMO las cosas loca,
locamente.
Me gustan las tenazas,
las tijeras,
adoro
las tazas,
las argollas,
las soperas,
sin hablar, por supuesto,
del sombrero.

Amo
todas las cosas,
no sólo
las supremas,
sino
las
infinita-
mente
chicas,
el dedal,
las espuelas,
los platos,
los floreros.

Ay, alma mía,
hermoso
es el planeta,
lleno
de pipas
por la mano
conducidas
en el humo,
de llaves,
de saleros,
en fin,
todo
lo que se hizo
por la mano del hombre, toda cosa:
las curvas del zapato,
el tejido,
el nuevo nacimiento
del oro
sin la sangre,
los anteojos,
los clavos,
las escobas,
los relojes, las brújulas,
las monedas, la suave
suavidad de las sillas.

Ay cuántas
cosas
puras
ha construido
el hombre:
de lana,
de madera,
de cristal,
de cordeles,
mesas
maravillosas,
navíos, escaleras.

Amo
todas
las cosas,
no porque sean
ardientes
o fragantes,
sino porque
no sé,
porque
este océano es el tuyo,
es el mío:
los botones,
las ruedas,
los pequeños
tesoros
olvidados,
los abanicos en
cuyos plumajes
desvaneció el amor
sus azahares,
las copas, los cuchillos,
las tijeras,
todo tiene
en el mango, en el contorno,
la huella
de unos dedos,
de una remota mano
perdida
en lo más olvidado del olvido.

Yo voy por casas,
calles,
ascensores,
tocando cosas,
divisando objetos
que en secreto ambiciono:
uno porque repica,
otro porque
es tan suave
como la suavidad de una cadera,
otro por su color de agua profunda,
otro por su espesor de terciopelo.

Oh río
irrevocable
de las cosas,
no se dirá
que sólo
amé
los peces,
o las plantas de selva y de pradera,
que no sólo
amé
lo que salta, sube, sobrevive, suspira.
No es verdad:
muchas cosas
me lo dijeron todo.
No sólo me tocaron
o las tocó mi mano,
sino que acompañaron
de tal modo
mi existencia
que conmigo existieron
y fueron para mí tan existentes
que vivieron conmigo media vida
y morirán conmigo media muerte.

Fonte: Neruda - página na net

terça-feira, 15 de fevereiro de 2011

Besos

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenaron sé de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.

quinta-feira, 12 de agosto de 2010

Hojas al viento

Allá van! son hojas sueltas
De un árbol escaso en fruto;
Humildísimo tributo
Que da al mundo un corazón.

Allá van, secas, revueltas
En confuso torbellino,
Sin aroma, sin destino,
A merced del aquilón.

Esas hojas los ensueños
De la vida simbolizan,
Cuando puros divinizan,
La ventura o el afán;

Son emblemas de risueños
Devaneos que en su aurora
La ilusión virgen colora,
¡Y que nunca ¡ay! volverán!

¡Hojas mustias y sombrías!
ya las ramas que adornaron,
Tristemente se doblaron;
El pampero sopló allí.

Las agrestes armonías
Que otro tiempo al aire dieron,
De la tarde se perdieron
En la bruma carmesí.

Allá van, sí, desprendidas
Por las ráfagas de otoño.
Sin que dejen ni un retoño
En su tránsito fugaz;

¡Pobres hojas esparcidas,
Por el viento arrebatadas,
de las vegas encantadas
A que dieron sombra y paz!

Fonte: Wikisource

sexta-feira, 30 de abril de 2010

Los poderes del silencio

via Inventario by Lauren Mendinueta on 4/30/10
SILENCIO
Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.
FESTIVAL DE LA PALABRA (San Juan de Puerto Rico)
Cuartel de Ballajá
2o Piso Sala de Debates:
Jueves 6 de mayo
* 5:00 p.m. - 6:00 p.m.: Debate: "El lugar de la poesía: Los poderes del silencio", con Lauren Mendinueta, Ángel Darío Carrero y Etnairis Rivera

Entradas relacionadas

segunda-feira, 20 de abril de 2009

CUADERNO DE HACER CUENTAS

I
Las cosas son iguales a las cosas
Aquello que no puede ser dicho, hay que callarlo.
El ojo ve, y olvida.
Pero la voz lo grita:
las cosas son iguales a las cosas.
El ojo las ha visto.
A voz en cuello
la voz las ha callado.
(¿Y me volveré a ver y me diré: quién soy?)
Lo que el ojo conoce de las cosas
es por haberlas visto
iguales a ellas mismas.
(¿Y me diré otra vez: quién soy, que ya me he visto
y sigo siendo yo?)
El ojo ve, y olvida.
El ojo no es conciencia de las cosas,
ni es voz:
es ojo apenas.
Mudo, sordo,
ojo inmóvil delante de las cosas.
No sabe su sabor ni su sonido
ni conoce su peso ni su fuerza
ni juzga su deseo
ni su sentido.
El ojo ignora
todo lo que es posible ignorar de las cosas.
No ve lo que hay en ellas
sino lo que ya sabe:
y lo que sabe lo ha olvidado.
Es ojo sin memoria
ojo inmóvil
ojo
delante de las cosas.

El ojo es ciego
en la noche del párpado.
El ojo que quisiera ver las cosas,
saber que las ha visto,
creer que son iguales a las cosas ya vistas,
no las ha visto nunca.
Sólo conoce
sombras
en el párpado
huellas
en el párpado
cauces
en el párpado.
Y así imagina el ojo mudo y sordo,
el ojo quieto y ciego
y que todo lo ignora,
tiempos, vientos, olores, voces, fugas, silencios.
(¿Quién soy, que no me veo y no me he visto?)

II
Ahora, ahora, afuera:
luz de ciegos.
Ojo a cántaros, ojo
voraz y numeroso de los muertos.
(En la memoria el golpe seco, hueco,
de la luna en la piedra.
En la memoria, lejos,
un embudo de estruendo.
Racimo, granizada,
enjambre de ojos quietos.
En la memoria el túnel
repetido en el eco:
atrás, ayer, adentro.
Rastro de pasos, ecos).
Ahora, ahora. Afuera:
voz crecida en la voz
voz igual a otras voces
círculos en el círculo
luz en la luz, memoria en la memoria.
El alto cielo, embudo inescalable
(Y el gemido
de las tablas al sol, en el recuerdo).
En torno, el ojo
múltiple, pupulante:
extático
en la contemplación del arte por el arte.
(Las figuras, de golpe,
se desprenden del hueco de la curva,
se deslizan siguiendo el arco de los pétalos
cerrados como párpados.
Esperan
el rápido crujido de la tierra
el silbido del aire en los oídos, como seda rasgada,
el agrio olor del miedo
metálico y espeso como el cuero.
En la pupila pródiga
paisaje con figuras:
rígidas, fragmentadas
figuras de silencio
arrojadas de golpe y ahora rotas,
volteadas como guantes,
ingrávidas de pronto y ahora densas,
inertes,
rasguñadas sin fuerza
por los dedos del viento).
Un ojo cruel te mira
(alanceado de lenguas
engañado de sombras):
un ojo extático
en la contemplación del arte por el arte.

III
Todo cuerpo
dejado en movimiento, seguirá en movimiento.
El movimiento es gobierno de sí mismo:
carece
del más rudimentario sentido de autocrítica.
El movimiento
es puro amor del movimiento
ensordecido, ebrio.
El movimiento
baila consigo mismo, ante el espejo,
(parodia del amor)
la burla de la burla.
El movimiento
tiende a reproducirse.
(Subir, subir, surcar el alto viento
como si fuera necesario hundirse
en la profunda cavidad del cielo.
Subir sin Juicio
hasta el más alto cuenco de la altura,
subir con el impulso del abismo, acariciando
la lisa piel del cielo,
la ausente cicatriz donde se cierra el círculo
y subir ya es caer:
el hoyo en el espacio donde la ida se convierte en vuelta
y el viaje es ya regreso.
¿Para qué el movimiento
si el punto de ll El movimiento
no se suele plantear problemas metafísicos:
todo cuerpo
dejado en movimiento, seguirá en movimiento
seguirá en movimiento
aspirado hacia arriba por la altura,
arrastrado
por la atracción del vértigo,
absorto, ensimismado
en el delirio de los altos fondos:
abrirse paso en la quietud del viento
forzar
los pliegues asimétricos del viento
los chorros
de metal en fusión, viento en el viento,
rompiendo el viento, hurgando, hiriendo,
penetrando la dura flor del viento
hasta encontrar la sangre).
Dura ley de materia
que desgaja la nuez de la materia,
espada
que abre los labios dulces de la materia,
espada
tierna de luz
tensa de viento.
Todo cuerpo
sumergido en un líquido
seguirá en movimiento.

IV
- Mira, mira: ¿qué ves?
- Todo es lo mismo.
- Todo es lo mismo siempre: las cosas son las cosas
¿Qué ves?
- Carroñas,
cadáveres, torrentes
de tripas y cabezas trituradas,
remolinos de cuerpos
y cuerpos destruidos,
destrozos, sangres, muertes,
caminos de la muerte.
Y tú ¿quién eres tú?
- Soy el espíritu
que siempre engaña.
Esto es aquí
esto es aquí
esto es aquí
y ahora.
Es mía
la ceguera del sordo.

V
No se conoce sino la propia voluntad. Y no es mucho:
un ojo de agua
latiendo gota a gota en un pozo de sombra.
Un anillo de agua
nacido de la noche, dibujando
el perfil de la tierra, socavando
la raíz de la roca,
creciendo en espirales de silencio.
Agua dormida, espejo de agua oscura,
apenas reluciente,
rezumando
su claridad callada, respirando
un encerrado olor en lentos círculos.
Apenas martillada
de heridas, florecida
su pura piel por un jaspear de huida,
conmovida
por corrientes profundas.
No se conoce sino
la propia voluntad:
una boca de agua,
una creciente de muchas aguas juntas.
Apenas se conoce la propia voluntad. Y no es nada:
un río de agua,
roto de luz, llagado de tiniebla.
Un ojo abierto de agua.

VI
Los deseos vienen de afuera: chocan
en el plano del agua
convulso, removido
por turbios borbollones,
estallado en rompientes.
Los deseos, las ideas,
caen vibrantes de arriba, se clavan:
Jabalinas,
flechas de plata en sombra ya revuelta.

El alma cree que brotan:
que prolongan
los dedos de la mano como nervios de luz.
Vasta armazón de fuerzas disparada hacia el cielo
(red atrapando el cielo
que se escapa, aleteante, por entre las junturas),
oscilante estructura de cañas y de cuerdas
anclada en el espacio, columpiándose
con su carga de pájaros feroces
- torbellino
de gritos y de plumas, entrechocar de picos y de garras:
Peso sonoro
que ensombrece la realidad del mundo.
Colgado de lo alto
(temblorosa la mano en el haz de tensiones contrapuestas
en el caos
de cables y estampidos y látigos y riendas divergentes.
templadas, paralelas, cimbreantes, zigzagueantes),
colgado ahora, joya
chispeante en el vacío, alfiletero
erizado de puntas y de lanzas,
sin peso, bamboleante,
como si alguien, abajo,
dejara de repente de oponer resistencia,
se dejara llevar al grado de los vientos,
zarandear por su empuje, suspendido
del inmenso armatoste (no muy claro en su rumbo
y muy difícilmente maniobrable),
arrastrado
por un pie o una mano mordidos hasta el hueso,
ahorcado como un perro.

VII
Toda pregunta es un malentendido
venido desde afuera.
Así la red de errores
se afloja de repente y se deshincha
y el artilugio entero se viene cielo abajo con un solo crujido
(engañoso entramado
de palabras, de voces
oídas mal: incomprensibles)
como el sol en el mar, de un solo golpe,
dejando un gran silencio.
No la respuesta, sino el olvido.
(Entonces la fatiga
de desenmarañar. Es increíble
cómo se enreda todo.
Es increíble que aunque nunca dejemos que la tensión cayera un solo instante
y aprovechamos siempre sabiamente
-o eso siempre creímos-
el poderío del viento abierto,
encontremos ahora inexplicables
nudos de tres lazadas, nudos ciegos,
nudos de tejedor y marinero,
nudos de ahorcado y nudos corredizos).

VIII
Nada queda:
sólo un campo de sangre
encharcado de huellas.
Encrucijada de pistas ilegibles
que ha pisoteado todo el mundo.
Silencio, roto apenas
por el propio cansancio - por el sordo
dolor que ya palpita en las heridas.
Nada queda:
la verdad, dicha, no ha dejado nada.
(Evaporada al viento como un olor de sangre,
fugitiva en el agua).
Sólo se conoce la propia voluntad. Y no es nada.
Es todo lo que hay.

IX
El mal es sin remedio: toparnos cara a cara
con la muerte.

(No es fácil: muchas cosas:
ojos y sombras, cuerpos, la vanidad del arte,
aire y agua en las manos).
El mal es sin remedio.
Se nace para eso:
toparnos cara a cara con la muerte.
Tarea de soledad - ya no rutina
ni confusión, ni distracción, ni ruido.
Ahora empieza la noche, dibujando
con precisión las formas.
Tarea de soledad, inevitable.

X
La ética
no es tema de palabras.
Comienza en el momento en que concluye
una vida de hombre, en que recibe
punto final el caos:
el sitio en donde al fin se juntan todos
los hilos de la vida en un manojo
(incluidos aquellos que alguna vez fueron tajados).
La ética, como la metafísica,
no es juego ni materia de palabras.
Lo que ahora llega (y al llegar se agota)
es otra cosa:
el paso en donde ya no puede
andar dispersa el alma.
(Una vida de hombre
remata en este campo ya vivido, regado de otras muertes.
Aquí termina el mundo.
Mala muerte, tal vez.
Toda muerte es la muerte.
Inútil, vana muerte:
no servirá de nada,
ni convencerá a nadie.
Vistosa, o cruel, o igual a muchas muertes
de todos los domingos.
Cada muerte es la muerte).
Las cosas, que antes fueron iguales a las cosas -luz en la luz, memoria en la memoria-
ya no lo son: aquí no habrá más luz,
aquí se acaba la memoria.

XI
Porque se pierde siempre
(porque siempre
vendrá la muerte, iremos a la muerte)
es necesario haber jugado.
Sin esperanza.
Sin cautela.
Con el ojo y la mano.
No se escoge la muerte: a ella se llega
acorralado por la propia vida.
Hay que haber escogido
esa vida que empuja hacia la muerte.

XII
Pero el fin es palabra todavía
que sólo muere en el silencio.
Y el hierro, todavía,
sacará borbotones de rosas de la herida.
(Más allá
en el vapor caliente del descuartizamiento
en el rumor goteante de vísceras azules
y rosadas y verdes y amarillas
huele a flores cortadas en el desolladero)
(1974)


quinta-feira, 16 de abril de 2009

A Gabriela Mistral

Una rosa de angustias -mar y viento-
y la estrella que gime en tierra oscura;
una secreta herida de ternura
y el camino interior del pensamiento.

Tu nombre fijo, tu divino intento,
la suelta voz que llega, larga y pura;
este compás de sangre, que asegura
tus cantos recogidos en mi acento.

Dulce don invisible para el día
de la flor y la erguida melodía,
con el pájaro leve y la campana.

Lo diste sin saber, pero se advierte
que te sigue, imantado hasta la muerte,
el paso fiel de tu pequeña hermana.


Romances de norte y sur (10)

Juan Guzmán Cruchaga, quiero
hablar de la tierra tuya.
Tierra visible en el sueño
y en la realidad oculta.
Tierra que busco y encuentro
por estremecidas rutas
del clima de la poesía,
de corazones en fuga,
de reflejos y relatos,
y adivinanza y pregunta.

Con voz incierta… lejana…
inventando lo que busca;
voz de mágicos veleros
en corriente de aventura;
iré mostrando visiones,
rasgando nieblas profundas,
entrándome en el paisaje
y descubriendo criaturas.

Mi telón de tierra cálida
en el ojo se derrumba,
y sube una estrella libre
por tu bandera de altura.

El mar de peces alados
hiela su viaje de espumas
y aparecen capitanes
de la canción y la brújula.

Ciudades que nunca he visto
guiñan pupilas nocturnas,
y nombres que hallé en tus labios
entre los ecos me buscan.

Sobre imaginadas cumbres
manos celestes dibujan
trémulas rosas de frío
con prismáticas agujas;
y hondos imanes de sangre,
que veinte fronteras cruzan,
en el amor de tu suelo
se detienen y se juntan.

Como dádiva perenne
soplos australes empujan
temblor de sal y de savia
para canciones futuras.
Y el colibrí de mi siesta
—saeta leve y aguda—,
halla en tus prados lejanos
la flor de buenaventura…

Rostro de cuatro estaciones
—cuatro soles, cuatro lunas—,
me regala tu belleza
en diferentes posturas.
Y el color de mis volcanes
y la humedad de mi jungla
se resuelven en escarcha
tornasolada y desnuda;
en guirnaldas de copihues,
en tallos cabeza rubia,
en la felpa del durazno
y los zumos de la uva.

Juan Guzmán ¡cómo me cuesta
hablar de la tierra tuya!
apenas tiño mi verso
de adivinanza y pregunta.

Para contar mi deseo,
que es media sombra y figura;
para mostrar tu paisaje
—estampa de conjeturas—,
tengo que buscar, a tientas,
por las milagrosas rutas
de corazones en fuga;
de la oración de Gabriela
donde norte y sur se anudan;
de tu palabra sutil
y la recia de Neruda.

¡Tierra empinada en el sueño
con sus voces y criaturas!

Fonte: Blogue Poemas del Alma 

quarta-feira, 8 de abril de 2009

Al espejo

Me quedo en tus pupilas, sin convite a tu fiesta de fantasmas. 
Adentro todos trenzan sus efímeros lazos, 
yo solo afuera, y sin amor, mas prisionero, 
yo, mozo de cordel, con mi lamento, a tu ventana, 
yo, nuevo triste, yo, nuevo romántico. 

Dentro de ti, las nupcias de hielo al sol del árbol y la nube, 
pareadas risas que se pierden por perdidos senderos, 
la inevitable luna casi líquida, 
el agua rota en trinos y en su música un lirio y una abeja en su estigma 
y en su aguijón tu anhelo de olvidarme. 

Yo, en alta mar de cielo 
estrenando mi cárcel de jamases y siempres. 

Dentro de ti, la casa, sus palmeras, su playa, 
el mal agüero de los pavos reales, 
jaibas bibliopiratas que amueblan sus guaridas con mis versos, 
y al fondo el amarillo amargo mar de Mazatlán 
por el que soplan ráfagas de nombres. 
Mas si gritan el mío responden muchos rostros que yo no conocía 
o que borró una esponja calada de minutos, 
como el de ese párvulo que esta noche se siente solo e íntimo 
y que suele llorar ante el retrato 
de un gambusino rubio que se quemó en rosales de sangre al mediodía.


domingo, 5 de abril de 2009

Caballero solo

Los jóvenes homosexuales y las muchachas amorosas,
y las largas viudas que sufren el delirante insomnio,
y las jóvenes señoras preñadas hace treinta horas,
y los roncos gatos que cruzan mi jardín en tinieblas,
como un collar de palpitantes ostras sexuales
rodean mi residencia solitaria,
como enemigos establecidos contra mi alma,
como conspiradores en traje de dormitorio
que cambiaran largos besos espesos por consigna.

El radiante verano conduce a los enamorados
en uniformes regimientos melancólicos,
hechos de gordas y flacas y alegres y tristes parejas:
bajo los elegantes cocoteros, junto al océano y la luna
hay una continua vida de pantalones y polleras,
un rumor de medias de seda acariciadas,
y senos femeninos que brillan como ojos.

El pequeño empleado, después de mucho,
después del tedio semanal, y las novelas leídas de noche,
en cama,
ha definitivamente seducido a su vecina,
y la lleva a los miserables cinematógrafos
donde los héroes son potros o príncipes apasionados,
y acaricia sus piernas llenas de dulce vello
con sus ardientes y húmedas manos que huelen a cigarrillo.

Los atardeceres del seductor y las noches de los esposos
se unen como dos sábanas sepultándome,
y las horas después del almuerzo en que los jóvenes estudiantes,
y los jóvenes estudiantes, y los sacerdotes se masturban,
y los animales fornican directamente,
y las abejas huelen a sangre, y las moscas zumban coléricas,
y los primos juegan extrañamente con sus primas,
y los médicos miran con furia al marido de la joven paciente,
y las horas de la mañana en que el profesor, como por des-
cuido,
cumple con su deber conyugal, y desayuna,
y, más aún, los adúlteros, que se aman con verdadero amor
sobre lechos altos y largos como embarcaciones:
seguramente, eternamente me rodea
este gran bosque respiratorio y enredado
con grandes flores como bocas y dentaduras
y negras raíces en forma de uñas y zapatos.


VEN CONMIGO

Ven conmigo
subamos al volcán
para llegar al cráter
hay que romper la niebla
allí adentro
en el cráter
burbujea la historia:
Atlacatl
Alvarado
Morazán
y Martí
y todo ese gran pueblo
que hoy apuesta.
Desciende por las nubes
hacia el juego de verdes
que cintila:
los amantes
la ceiba
el cafetal
mira los zopilotes
esperando el festín.
«Yo estuve mucho rato
en el chorro del río.»
explica la mujer
«un niño de cinco años
me pedía salir.
Cuando llegó el ejército
haciendo la barbarie
nosotros tratamos de arrancar.
Fue el catorce de mayo
cuando empezamos a correr.
Tres hijos me mataron
en la huida
al hombre mío
se lo llevaron amarrado.»
Por ellos llora la mujer
llora en silencio
con su hijo menor
entre los brazos.
«Cuando llegaron los soldados
yo me hacía la muerta
tenía miedo que mi cipote
empezara a llorar
y lo mataran.»
Consuela en susurros
a su niño
lo arrulla con su llanto
arranca hojas de un árbol
y le dice:
«mira hacia el sol
por esta hoja»
y el niño sonríe
y ella se cubre el rostro de hojas
para que él no llore
para que vea el mundo
a través de las hojas y no llore
mientras pasan los guardias
rastreando.
Cayó herida
entre dos peñas
junto al río Sumpul
allí quedó botada
con el niño que quiere
salir del agua
y con el suyo.
Las hormigas le suben
por las piernas
se tapa las piernas
con más hojas
y su niño sonríe
y el otro callado
la contempla
ha visto a los guardias
y no se atreve a hablar
a preguntar.
La mujer junto al río esperaba la muerte
no la vieron los guardias
y pasaron de largo
los niños no lloraron
fue la Virgen del Carmen
se repite en silencio
un zopilote arriba
hace círculos lentos
lo mira la mujer
y lo miran los niños
el zopilote baja
y no los ve
es la Virgen del Carmen
repite la mujer
el zopilote vuela
frente a ellos
con su carga de cohetes y los niños lo miran
y sonríen
da dos vueltas
y empieza a subir
me ha salvado la Virgen
exclama la mujer
y se cubre la herida
con más hojas
se ha vuelto transparente
se confunde su cuerpo con la tierra
y las hojas
es la tierra
es el agua
es el planeta
la madre tierra
húmeda
rezumando ternura
la madre tierra herida
mira esa grieta honda
que se le abre
la herida está sangrando
lanza lava el volcán
una lava rabiosa
amasada con sangre
se ha convertido en lava
nuestra historia
en pueblo incandescente
que se confunde con la tierra
en guerrilleros invisibles
que bajan en cascadas
transparentes
los guardias
no los ven
ni los ven los pilotos
que calculan los muertos
ni el estratega yanqui
que confía en sus zopilotes
artillados
ni los cinco cadáveres
de lentes ahumados
que gobiernan.
Son ciegos a la lava
al pueblo incandescente
a los guerrilleros disfrazados
de ancianos centinelas
y de niños correo
de responsables de tugurios
de seguridad
de curas conductores
de cuadros clandestinos
de pordioseros sucios
sentados en las gradas
de la iglesia
que vigilan la guardia.
La mujer de Sumpul
está allí con sus niños
uno duerme en sus brazos
y el otro camina.
Cuénteme lo que vio
le dice el periodista.
«Yo estuve mucho rato
en el chorro del río.»

Fonte: Blogue: Poemas del Alma

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